Arqueología Prehistórica

Sabino Berthelot era natural de Francia al igual que Verneau, ambos ocupan un lugar destacado entre las personalidades históricas de nuestras Islas, ambos se preocuparon de averiguar aspectos relacionados con los antiguos habitantes de las Islas canarias.

Berthelot vino a Canarias al ser nombrado cónsul en 1848 y durante su estancia realizó su labor investigadora, la obra más consultada por él en sus trabajos arqueológicos fue "Compendio de Historia de Canarias" de Manuel de Osuna escrita en 1844. Berthelot da por válido el controvertido texto de Ben Farrouck, sobre un posible viaje de éste árabe a Canarias que llega a dialogar con el Guanarteme de Gáldar, hacia el 999 de nuestra era, pero al no encontrarse posteriormente el manuscrito en que Osuna se informó, otros historiadores lo consideran falso.

Según el profesor Martínez de Guzmán su principal mérito descansa en incluir a los aborígenes canarios en el contexto bereber-norteafricano.

Su libro "Antigüedades canarias", editado un año antes de su muerte, tiene un contenido que se puede considerar claramente arqueológico.

VERNEAU vino a Canarias en misión científica, becado por el Ministerio de Instrucción Pública francés por dos años, pero aunque tiene una primera estancia en el Archipiélago entre 1876 y 1878 en la que Diego Ripoche, le sirve de gran ayuda facilitándole documentación, vuelve en una segunda estancia entre 1884 y 1887 ya iniciado el Museo Canario con lo que el ambiente científico es más propicio para su labor.

Su obra "Cinco años de estancia en las Islas canarias", consta de XXV capítulos, los cinco primeros de valor etnográfico y arqueológico dedicados a los antiguos canarios, presenta 42 figuras, 4 grabados y mapas. El campo específico que le interesó fue el de la antropología física.

SOCIEDADES CIENTIFICAS.

Entre los años 1860 y 1870 se crearon en Gran Canaria, Tenerife y La Palma, "sociedades" promovidas por intelectuales, con el objetivo de recopilar restos de los aborígenes canarios, para conocer mejor su modo de vida.

En 1877 se funda en Tenerife el Gabinete Científico, con una sección de Antropología y Arqueología prehistórica de Canarias. Su responsable sería Bethencourt Alfonso, que mantuvo contactos con Berthelot y Verneau y recopiló gran numero de piezas de arqueología.

Su obra "Historia del Pueblo Guanche" realizada en 1912 ha sido editada recientemente al ser rechazada tradicionalmente por la historiografia canaria, por su línea de trabajo basada en la tradición oral.

Critica a Viera y Clavijo por el "Invento de la crucifixión del pueblo guanche" porque según él, "Los caracteres físicos y fisiológicos de los guanches pueden estudiarse en la actual población rural mejor que en los cronistas...".

Nosotros pensamos que ambos pudieron tener razón, porque la lucha planteada en las islas fue diferente, la conquista fue más dura y sangrienta para los aborígenes en Gran Canaria, mientras que en Tenerife antes de la conquista ya habían "bandos de paces", que facilitarían la misma y por tanto la pervivencia mayor de sus aborígenes en sus menceyatos, a diferencia que de Gran Canaria donde se presentaron batallas hasta el fin de la conquista, su exterminio sería mayor y la represión posterior también, considerando además que muchos aborígenes canarios fueron a la conquista de Tenerife y allí quedaron tras el reparto de tierras posterior a la misma, como el caso de Realejo Alto y Bajo, por estas razones pensamos que la supervivencia tuvo más facilidades en Tenerife, también las pervivencias serían mayores en la Gomera que en Fuerteventura, por la forma en que se desarrollaron los hechos de la conquista.

En 1879 se funda en Las Palmas la sociedad "El Museo Canario" cuyo director fue Dr. Gregorio Chil y Naranjo que rompió con los prejuicios de los isleños que consideraban la historia de Canarias pobre y marginal y consideraban la historia de las Islas a partir de la conquista castellana.

Fue autor de una obra documental "Estudios históricos climatológicos y patológicos de las Islas Canarias".

En Sta. Cruz de la Palma se crearía en 1881 La Sociedad La Cosmológica con objeto de fundar un museo de la historia natural y etnográfico para el estudio del material científico

La gestión comenzó 1887 y no llegó más que a realizar un acopio de piezas arqueológicas y antropológicas.

La contrapartida negativa de este primer período de nuestra arqueología canaria fue que salieron al extranjero piezas arqueológicas y restos antropológicos, produciéndose en ocasiones expolios con el daño irreparable para la reconstrucción de aspectos del pasado aborigen.

HOOTON en 1925 publicaría su tesis doctoral en Harvard "The Ancient Inhabitant of the Canary Islands" (Los antiguos habitantes de las islas canarias) basados en estudios de antropología, biología y análisis de la cultura general, fue reconocido como un trabajo documental, de erudición combinando antropología física, etnohistórica, lingüística y arqueología.

Influenciado por las ideas difusionistas de la época y sobre las bases de sus evidencias disponibles postulaba 4 inmigraciones hacia las Islas Canarias que originaron su poblamiento.

Estas 4 oleadas serían: la 1ª de individuos de procedencia mediterránea con atribución de domesticación de la cabra y de la oveja, con un nivel industrial precerámico y desconocedor de la agricultura, procederían del área meridional de Marruecos, sobreviviría relativamente sin mezclas en El Hierro; la 2ª serían conocedores de la cerámica y de la agricultura, se inscribirían en el Neolítico Pleno asegurando su presencia en Tenerife, Gran Canaria y La Gomera. Introducirían el cultivo de la cebada y serían portadores de distintas creencias en torno al "culto al perro", procediendo del Atlas y el anti-Atlas, con un idioma semejante al beréber; la 3ª desde Marruecos y Argelia de talla elevada a los que se les atribuye las practicas de trepanación, alcanzaría a todas las islas menos a El Hierro. Para Hooton, éstos eran una mezcla de braquicéfalos con los de larga cabeza, negroides mediterráneos que fundidos formaron la cultura guanche; y la 4ª afectaría más al archipiélago oriental, Lanzarote, Fuerteventura y Gran Canaria, sería el tipo que Verneau identificaba como "semita", mediterráneo, dolicocéfalo, de cerámica refinada con pintaderas, estructuras arquitecturales y al parecer responsables de la superioridad cultural de Gran Canaria, con linaje de línea femenina.

Para el profesor C.M. de Guzmán fue la 1ª obra concebida con criterio arqueológico y cultural y en muchos aspectos no ha sido superada por la bibliografía posterior.

WOLFELL. El aporte más valioso del profesor austríaco lo constituye la obra lingüística "Monumenta Linguae Canariae", publicada en 1965; entre los años 1920 y 1930, investigó en el Archivo Vaticano, con el objetivo de averiguar las supervivencias indígenas, con documentos que refutaban o contradecían la leyenda negra en Canarias y afirmó que la misma era una elocuente mentira, como se podía probar por los procesos sobre libertad de los canarios hechos esclavos contra todo derecho...

A nosotros nos parece una ingenuidad tal aseveración, porque el propio contenido de los documentos nos mueven a pensar en la necesidad de su emisión por la demanda de los mismos.

También consideramos que en las crónicas e historiografías hay suficientes datos aportados que contradicen su opinión.

La esclavitud existía en al Península en el siglo XV, era uno de los negocios más lucrativos de entonces, por ello a pesar de la protección teórica de la corona castellana, se vivió un coto de caza humano.

Hay documentos transcritos por el doctor Serra, que corroboran el visto bueno de las autoridades a la venta de esclavos aborígenes canarios, al ser éstos condenados por herejes.

Pero la labor de Wölfell en torno al estudio de la lengua aborigen canaria, junto a Marcy y Alvarez Delgado es indiscutible.

SERRA. El profesor Serra , natural de Menorca, vino a La Laguna como catedrático de Historia de España en 1926, realizaría una importante tarea de investigación junto con el rumano Cioranescu, editando "Le Canarien", las crónicas de la conquista franco-normanda; la mayor parte de sus investigaciones las centró en los viajes de mallorquines y catalanes a Canarias antes de las conquistas normanda y castellanas.

LAS COMISARIAS DE EXCAVACIONES

En 1940 se crearían en las Islas, Comisarías de Excavaciones con el propósito de organizar las excavaciones arqueológicas y recopilar sus materiales; se nombró al profesor Serra como comisario de zona, a cuya influencia se uniría Martínez Santaolalla quien dirigiría personalmente algunas campañas, e inculcó un método y un objetivo y ordenar las evidencias materiales según esquemas tipológicos, para distribuirlos cronológicamente y otorgarle a la prehistoria canaria una visión secuencial.

Sebastián Jiménez Sánchez como responsable de la provincia de Las Palmas, desarrolló una intensa labor de prospección. Luis Diego Cuscoy intentó reconstruir la vida del guanche en relación con su "medio", enfocándolo a través de la etnología comparada.

El aborigen canario era un pastor que se comportó de forma similar al cabrero canario, a través de la línea de comportamiento de uno y otro, combinando métodos empíricos e intuitivos, reconstruye su estrategia de investigación; siempre se interesó más por el mundo funerario y colaboró estrechamente con la investigadora I. Schwidetzky.

Los arqueólogos actuales no han juzgado positivas las actuaciones de dichos comisarios, por considerar que la falta de especialización les llevó al deterioro de algunos yacimientos.


ETAPA ACTUAL DE LA ARQUEOLOGIA CANARIA

La Arqueología interpreta los elementos del pasado que son su objeto de estudio, estos elementos son "las fuentes arqueológicas", formando parte de ellas los restos encontrados en excavaciones de forma prioritaria, pero también restos constructivos como: túmulos, almogarenes, huecos naturales o fosas de los barrancos para almacenar agua, cazoletas, silos, concheros, canteras, etc.

Los arqueólogos actuales consideran que la Arqueología está totalmente ligada a la conducta de los individuos, ello es, que cualquier objeto de estudio tendrá que ser más explicativo que descriptivo.

Esta ciencia está altamente tecnificada, ya que muchos de sus restos son analizados de forma específica por un personal muy especializado, razón por la que las Ciencias Naturales y Físico-Químicas se asocian a la Arqueología para completar el estudio e interpretación de sus elementos de análisis, también la informática presta sus servicios a la Arqueología, auxiliándola en la realización de calcos de grabados de gran precisión, en la elaboración de datos estadísticos, etc.

Otras ciencias afines a la Arqueología son: la Geología, que nos permite conocer los cambios o alteraciones que la corteza terrestre ha experimentado, por agentes externos o internos, por ello sabemos que algunos yacimientos aborígenes han sido sepultados por erupciones volcánicas, por otro lado, la lava nos sirve para fechar elementos del pasado asociado a la misma; la Paleontología que estudia los seres orgánicos que se hallan fósiles, es decir petrificados en las capas terrestres; la Etnografía cuya ciencia tiene por objeto el estudio de la descripción de las diferentes razas humanas; la Etnología estudia los diferentes pueblos o razas, su loscalización, manifestaciones culturales, pero no se limita a describir como la Etnografía, sino que recoge los materiales que aporta, los estudia y relaciona desde un punto de vista científico, es decir estudia comparativamente los pueblos y las culturas y siempre ha estado ligada a la Lingüística y a la Antropología.

Para los profesores Tejera y Antón; Berthelot se adelantaría casi un siglo en utilizar esta línea de trabajo, preferida por los investigadores actuales de la prehistoria de Canarias, comparando elementos culturales del pueblo aborigen canario con pueblos beréberes africanos, actuales o del pasado.

Estas comparaciones son tentadoras, pero arriesgadas, pues culturas alejadas en el espacio y en el tiempo, con medios biológicos diferentes, difícilmente pueden ser comparables con rigor, puede haber desfase entre la cultura material y la espiritual de una sociedad.

Nosotros consideramos, que en el pueblo aborigen canario, existía un desfase entre la cultura espiritual (superior) y la material (inferior), al contrario que en nuestra cultura actual, en la que la espiritual es inferior y la material es de una superioridad galopante.

Si en un futuro se intentara comparar los restos materiales de nuestra cultura, (ordenadores, cohetes espaciales, teléfonos, etc.), con otra hipotética de restos materiales similares, no lo podríamos hacer con rigor, porque esa otra cultura, podría haberse desarrollado espiritualmente en forma superior a la nuestra, o tal vez muy inferior.

Al no desarrollarse en los pueblos la cultura material paralela a la espiritual, por múltiples condicionantes, nos parece que ese método comparativo puede en ocasiones no ser riguroso, lo cual no implica que pensemos que sea una línea de investigación desechable, sino que se ha de plantear con mucha rigurosidad y no "alegremente".

La Cronología es otra ciencia que tiene por objeto determinar el orden y fecha de los sucesos históricos, puede ser absoluta, cuando medimos la cantidad de C14 existente en cualquier materia orgánica, ya sea hueso, madera, etc., que al morir ha ido desprendiendo ese isótopo radiactivo, al medir esa "pérdida" se obtiene la "antigüedad" del elemento y relativa, cuando se datan unos hechos relacionándolos con otros, así los elementos encontrados en una misma capa o estrato, de una excavación, que no haya sufrido alteración, tendrán todos la misma antigüedad.

En Canarias, debido a las reutilizaciones que han sufrido los asentamientos aborígenes, el método no siempre resulta útil, porque los materiales a veces se han contaminado con filtraciones de materias orgánicas, produciéndose a veces mayor antigüedad para restos de superficie que para otros situados en mayor profundidad, en una estratigrafía sin alterar; o fechas de antigüedad diferentes para elementos encontrados en un mismo estrato.

La termoluminiscencia es otro método de datación apropiado para piezas de cerámicas, o líticas que sufrieron combustión, ya que el mismo consiste en medir las radiaciones del elemento que se liberan en forma de luz al calentarse. También es un método muy apropiado para restos de cerámica, el magnetismo, porque la arcilla retiene magnetismo remanente y da testimonio del campo magnético en la época y lugar en que se enfrió, el campo magnético varía de año en año y de siglo en siglo, pudiéndose reconstruir la curva de sus variaciones, partiendo de la cerámica de época conocida y como estamos en la "era de la electrónica", también se utilizan métodos muy sofisticados para analizar las cerámicas, con microscopios que son capaces de aumentar en gran medida los elementos que componen las arcillas y la proporcionalidad en que estos elementos se mezclan, pudiendo así relacionarlos con otros fragmentos lejanos en el espacio y en el tiempo, estableciendo las relaciones oportunas.

La excavación es la tarea fundamental del arqueólogo y en su desarrollo se efectúan varias fases.

La primera es la prospección, que consiste en valorar la configuración ecológica del lugar, para reconstruir la zona en torno a los recursos potenciales del momento, teniéndose en cuenta: acuíferos, vegetación, canteras de piedras, situación al sol o a la umbría, etc.

Cuando en los años 60, se creó en la Universidad de La Laguna, el Departamento de Arqueología, Prehistoria y Etnología, el profesor Pellicer, trazó varios objetivos a cumplir. Entre ellos el de realizar prospecciones de los yacimientos conocidos por bibliografía, así como prospectar zonas desconocidas hasta aquel momento y la realización de la "Carta arqueológica del Archipiélago Canario", que sería una representación objetiva de los yacimientos, dicha labor se sigue realizando por los profesores de Prehistoria de ambas universidades canarias.

En la excavación propiamente dicha se levanta el terreno en forma planimétrica y según el tipo de terreno se elige un método de trabajo, por áreas o cuadrículas, se organiza en torno a dos ejes principales, perpendiculares entre sí. Todos los hallazgos se registran en torno a un eje de ordenadas, otro de abscisas y la referencia a la profundidad.

La ubicación tridimensional permite tener idea exacta de la aparición de los objetos y su relación entre sí y las capas estratigráficas.

La estratigrafía es la base del trabajo, se van excavando las capas hasta llegar a la más inferior, virgen, la tarea fundamental será identificar cada estrato con sus materiales y atribuirles una cronología.

Las investigaciones llevadas a cabo en este sentido, por los profesores J. F. Navarro y E. Martín, plantearon para La Palma, un poblamiento en dos horizontes.

HORIZONTE A. Con una cronología sobre el primer milenio a.C., con una procedencia del N.O. de Marruecos.

Los asentamientos se efectuarían por el este y nordeste palmeros. Con actividades de recolección, cerámica tosca y grabados con ideogramas geométricos.

A través de los restos cerámicos se han constatado tres fases, quiere decir, que las características de unos mismos restos cerámicos asociados a los restos del mismo estrato, hacen suponer que las actividades de estos pobladores evolucionaron, en una primera fase recolectaban productos marinos y terrestres y practicaban la agricultura, en una segunda fase, asociado a la elaboración de cerámica de metopas (espacios libres, alternados con acanaladuras verticales), actividades ganaderas y una tercera fase asociadas a ideogramas geométricos (esto es, que expresaban sus ideas a través de signos geométricos).

HORIZONTE B. Con una cronología semejante a la del anterior horizonte, primer milenio a. C., pero a continuación del mismo, caracterizado por: diferentes estilos cerámicos e incremento poblacional, que tal vez pudo dar lugar a la distribución en "capitanías" prehistóricas que conocemos.

En Gran Canaria, C.M. de Guzmán, a través de su investigación propuso tres horizontes culturales (pendientes de definir su relación temporal).

HORIZONTE ARCAICO. De gentes cromañoides, hábitat en cuevas, momificación e industria lítica.

HORIZONTE FORMATIVO. Formado por la "cultura de la Cueva Pintada", de gentes mediterranoides, con hábitat en cuevas artificiales, decoradas con pinturas, cerámica ídolos y pintaderas y la "cultura de los túmulos" con poblados y enterramientos en superficie.
HORIZONTE EPIGONAL. Se relega hacia el interior de la Isla al grupo arcaico afianzándose una estructura protourbana en la costa.

Consideramos que estos dos ejemplos son suficientes para constatar los "universos culturales" que se desarrollaron en las Islas, podremos deducir que existía una diferenciación importante entre ellas, pero que tal vez la hubo en el interior de cada una.

La última fase es la de Laboratorio, después de seleccionar los elementos relevantes, que se envían a analizar a laboratorios específicos, en esta fase los materiales se lavan, siglan, y restauran, se realiza una síntesis de la historia del yacimiento y se puede hacer la fase cultural de una región, mediante la comparación de sus resultados con los obtenidos en otros yacimientos de la misma área geográfica.

Como dice el profesor Pellicer, se hace necesario un "número suficiente de yacimientos", con estratigrafía en cada isla, para realizar un estudio de estratigrafía comparada, para averiguar la sucesión de culturas en cada isla y sus respectivas cronologías, es decir, consideramos que el número de excavaciones realizadas hasta el momento, no forman un número relevante, para obtener conclusiones para cada isla y posteriormente para la región, tomando como referencia la numerosa población aborigen.


PROCEDENCIA Y CRONOLOGIA.

Para los profesores Del Arco, J. Gómez y J.F. Navarro, las poblaciones aborígenes del Archipiélago se enmarcan en dos tipos humanos diferentes, que a su vez se combinan en otras variantes; los tipos son: cromañoide y mediterranoide, el primero con cráneo mesocéfalo (intermedio entre el braquicéfalo, de cráneo redondo y dolicocéfalo de cráneo alargado) y en menor proporción dolicocéfalo, de cara ancha y baja, órbitas rectangulares más anchas que altas, pómulos pronunciados y estatura en torno a 1'65 m., con frecuencia de ojos, cabellos y piel claros, emparentado con el hombre Mechta-Afalou y Mechta-El-Arbí o cromañoide norteafricano, donde está presente desde el epipaleolítico iberomauritano.

Y el segundo, el mediterranoide, de cráneo dolicocéfalo, cara proporcionada, larga y estrecha, pómulos menos proporcionados, labios gruesos y piel, ojos y cabellos oscuros, de estatura elevada, 1'70 m., su origen está en el protomediterráneo norteafricano, hombre epipaleolítico capsiense que va imponiéndose progresivamente hasta en el neolítico, superan al mechtoide persistiendo hasta la actualidad con mestizaje entre los beréberes actuales.

Este problema antropológico de los primitivos pobladores del Archipiélago canario, ha interesado vivamente a muchos investigadores como: Verneau, Hooton, Fischer, Falkenburger, Camps, Balout, Tarradell, Schwidetzky, Fusté...

Un argumento que ha usado el profesor Pellicer para demostrar el tardío poblamiento del Archipiélago fue, que según el profesor francés Balout:

- Las etnias prehistóricas del Sáhara y del Magreb, practicaban la avulsión dental (extirpación total de un diente), desapareciendo esta práctica en tiempos protohistóricos.

- En los enterramientos se posicionaban los cadáveres decúbito lateral flexionado, abandonando esta práctica tardíamente.

- El abandono de la domesticación del buey por estas etnias en el siglo V a. C., (los aborígenes canarios no utilizaban este animal).

- La presencia en estas etnias de una industria lítica especializada.

Como entre los aborígenes canarios estas prácticas culturales no se efectuaban, se hacía depender de estos factores la fecha de poblamiento, pero al hallarse en las Islas un ritual semejante (decúbito lateral flexionado), y otros de cremación y algunas prácticas de avulsiones dentarias, así como la presencia de una industria lítica en todas las Islas, se hacen necesarios nuevos planteamientos, (aunque la ausencia del rojo funerario en las tumbas, práctica muy usual en esas etnias, y la ausencia de la misma entre los aborígenes canarios, a pesar de contar con el material necesario para su elaboración, sigue siendo una incógnita).

También para el profesor Pellicer, los grabados en laberinto, círculos, espirales, etc., de La Palma, El Hierro, Gran Canaria y Lanzarote que han sido relacionados con el bronce atlántico de Portugal, Galicia, Bretaña, I.Británicas y Escandinavia por Santa Olalla y su escuela, para el profesor Pellicer proceden del Sáhara y Marruecos protohistórico, abandonando la idea del bronce atlántico, los sitúa en el grupo líbico bereber, con cronología entre 200 a.C. hasta 700 d. C.

Nosotros pensamos que el prehistoriador procesa las fuentes según su teoría y así sus seguidores.

Para Balout, "el doble origen africano que es el más probable, no elimina totalmente un posible papel de la Península Ibérica, comprobado, por otra parte, por la Arqueología".

Consideramos que las influencias atlánticas y mediterráneas deberían ser más consideradas en las investigaciones.

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