Diapositivas

Diapositiva nº 1
JUBA II DE MAURITANIA

Entre las fuentes clásicas, es decir, los escritos de griegos y latinos que mencionan a las Canarias, contamos con Plinio el Viejo que nos relata la expedición mandada a las Canarias por Juba II de Mauritaria, el relato de Juba constituiría lo que se llama una "fuente escrita primaria" y luego su relato lo obtuvo Plinio el Viejo llegando hasta nosotros, lo cual constituye una "fuente escrita secundaria".

Desde los cinco años había sido llevado a Roma por Julio César, ya que su padre Juba I prefirió primero morir antes que entregarse a los romanos. Juba II quiso conocer las costas del imperio y sus recursos naturales enviando marinos expertos que recorrieran el Atlántico, explorarían las Canarias y sería la primera vez que recibirían este nombre.

El nombre de Canaria (llamado después Gran Canaria por Bethencourt al no poder conquistar la Isla por la lucha que presentaban sus habitantes) pudo tener su origen, según las investigaciones realizadas hasta ahora, por ser habitada por una tribu beréber de igual nombre, o por tener muchos perros (canes) de los que se llevaron dos a Juba, o por la práctica de cinofagia de sus habitantes (comedores de perros). Nosotros pensamos que los primeros marinos que vinieron a las islas las nombrarían según la impresión primera que recibieran de las mismas, por ejemplo por la nieve del Teide, "Nivaria" y según la crónica de Escudero, cap. XIX leemos, para Gran Canaria:

"Tenía muchas aves, palomas zoritas o salvajes, que se crían en los riscos y pardelas que son aves marinas y cantan de noche que parecen niños o gatas que lloran y quien no lo sabe parece que es gente y muchas veces se atribuyó ser gente porque vuelan como lechuzas, hay música de pájaros canarios, mirlos, capirotes y jilgueros y aves de rapiña, milanos y cernícalos y unas aves menores que pavos, tienen el pico amarillo y pies, son mayores que las de España que llaman quebrantahuesos, es ave muy sucia, busca las inmundicias, cría en los riscos, es tímida, llámanlas guirhes, hay cuervos, tórtolas y golondrinas, y abubillas que estas tres vienen y pasan a Africa."

Nosotros apreciamos, que a los navegantes, antes de saltar a tierra les impresionaría los sonidos de tantas aves, incluso siendo de noche, por lo que también hubieran podido recibir ese nombre por las aves cantoras, por referencia a la abundancia de perros que habían según los marinos de Juba, los cronistas no los mencionan, si nos referimos al poblamiento por una tribu beréber de igual nombre, también poblaron otras islas, que no recibieron ese nombre y "canis" no termina en r como "canor".

Tony Sicilia


Diapositiva nº 2
LA PARED DE JANDIA

Los aborígenes canarios estaban muy organizados y tenían sus territorios divididos administrativamente en capitanías, menceyatos, guanartematos, etc.

En Fuerteventura existieron dos demarcaciones: Maxorata y Jandía, de esa época prehistórica nos han quedado estos restos del muro que separaba ambos espacios del que solo se conservan algunos tramos, se sabe que sus últimos dirigentes fueron Guize y Ayose; Aunque muchos investigadores rechazan esta hipótesis porque encuentran ambas superficies demarcadas muy desproporcionadas, el profesor José Carlos Cabrera afirma que la disimetría territorial no implicaba una diferencia en el potencial de recursos, porque la riqueza ecológica de Jandía estaba asegurada con la humedad que recibía sus montañas y la prodigalidad de sus manantiales. Además se ha comprobado un número de asentamientos prospectados que permiten sostener que hubo una población cuantiosa y rubricar, por tanto, su identificación como una demarcación aborigen.

Todavía existe en Fuerteventura el topónimo que nos lo recuerda "La Pared" en el istmo que une la península de Jandía con el resto de la misma.

Diapositiva nº 3
ORNAMENTOS PERSONALES

La artesanía de fibras vegetales en el Archipiélago en época aborigen está confirmada por las crónicas y la Arqueología.

Las cuevas naturales de habitación y enterramiento de Gran Canaria, Tenerife, La Palma y la Gomera, son las que por el momento han proporcionado vestigios de ella. Se empleaba junco y palmera canaria que crecen en lugares húmedos y cálidos, siendo el junco localizado sólo en Gran Canaria, Tenerife, La Gomera y La Palma y, las palmeras, en todo el Archipiélago.

Las hojas se machacaban y desecaban, se hacían cestos, esteras, cordeles, que teñían con rojizos y marrones. Las cuerdas vegetales de junco debieron tener muchas funciones en las tareas domésticas, como complementos de vestidos, adornos personales, ataduras de momias, etc.

Según la profesora Mª Cruz Jiménez la diadema que presentamos, que se encontró en Guayadeque (Agüimes) colocada en la frente de una momia, al relacionar estos aspectos momificación y diadema, nos permite pensar en un rango social elevado de la persona que la llevaba, por lo que no parece que sea "leyenda", que Tanausú el último jefe palmero que planteó batalla al conquistador Lugo, al verse engañado y traicionado por éste, se quitó su diadema de conchas y la estrelló contra las rocas.

Los adornos personales solían ser distintivos sexuales( en Gran Canaria, las mujeres solía tener los cabellos recogidos con trenzas, con una especie de junco machacado) o de rango social. En Gran Canaria también se utilizaban los foliolos de la hoja de la palmera, como faldellín alrededor de la cintura, en el pecho o en el cuello, como el que observamos en la diapositiva

Diapositiva nº 4
BRUÑIDORES

Una de las fuentes plásticas para el estudio del pasado aborigen lo tenemos en dibujos realizados por personas que, en su día, se interesaron por el estudio de los pueblos prehistóricos aborígenes canarios.

Entre éstos "dibujantes" tenemos a Grau Bassas que recorrió extensas zonas de Gran Canaria y dibujó con mucho detalle diferentes elementos culturales de los aborígenes canarios, al igual que Chil y Verneau, creyó ver pervivencias raciales entre los canarios de su tiempo, entre sus dibujos se encuentran los "bruñidores" que se presentan, que resultan tan diferentes que parecen de dos culturas alejadas en el espacio y que, sin embargo, estaban tan cerca (Mogán y Tirajana), el superior se realizaría puliendo la piedra y dándole la forma deseada, el inferior buscando la comodidad de su uso y decorándolo con pintura geométrica.

Según la profesora Del Arco la cerámica se elaboraba manualmente porque no se conocía el torno, seleccionándose la arcilla más adecuada cuya composición varía según las islas y zonas dentro de ellas, se mezclaban con otros materiales triturados o no, los desgrasantes (arena, ceniza, restos vegetales y de cerámica) favorecerían la cohesión de la arcilla durante la cocción.

El modelado de los recipientes se realizaba mediante la técnica del urdido y la aplicación de un alisado o espatulado superficial al objeto de regularizar la superficie, lo que se realizaba con el bruñidor, que podía ser un guijarro, un fragmento de hueso o un trozo de madera.

Luego eran decoradas mediante técnicas bastante generalizadas de impresión, incisión, acanalado y relieve -aplicadas cuando la pasta está aún tierna- o de pinturas, engobes y bruñidos aplicados sobre la pasta seca pero previamente al proceso de horneado.

Diapositiva nº 5
TUMULOS


El presente túmulo fue un dibujo realizado también por Grau Bassas, lo podemos apreciar desde tres perspectivas, el largo, el ancho y la profundidad y observamos, claramente, sus elementos constructivos, también nos dejó lugares de culto, cementerios, casas, etc., muchas de estas construcciones hoy han desaparecido, pero gracias a sus dibujos podemos conocerlas.

La profesora Del Arco clasifica los túmulos en tres tipos: simple, como el que presenta esta diapositiva; con gradas y torreón central y circulares con gradas y departamentos interiores.

Para los profesores Tejera y Antón la superestructura del túmulo está formada por un amontonamiento de piedras, generalmente de forma tronco-cónica, pero que puede presentar la base circular u oval y se hallan cubriendo una cista. Las cistas están hechas de piedra y cubiertas de lajas, pudiendo aparecer rodeadas de una hilera de piedras que podrían indicarnos la delimitación del área de enterramiento.

En Gran Canaria, los túmulos aparecen en zonas costeras, cuando se sitúan hacia el interior lo hacen a través de los barrancos, suelen aparecer muchas formaciones tumulares agrupadas, formando necrópolis.

Diapositiva nº 6
CASA DE PIEDRA


El investigador francés Vernau se preocupó de manera especial por las razas que él pensaba que habían poblado las islas durante su Prehistoria, pero también nos dejó su obra escrita "Cinco años de estancia en las Islas Canarias" de la que también hemos recogido dos grabados, el presente de una casa de piedra y el siguiente de artes de pesca, armas y elementos distintivos de la nobleza.

Las casas estaban construidas en piedra seca, sin argamasa y según Vernau la más bella se encontraba en Gáldar, era el palacio del Guanarteme con muros de 2,50 metros de espesor, el interior estaba atesorado con planchas de tea (pino canario), tan ajustadas que parecían una sola pieza.

Los muros de las casa se levantaban formando dos paredes entre las que colocaban un relleno de tierra y piedras de pequeño tamaño. Mientras los interiores solían ser cruciformes, circulares, ovales, cuadrados o rectangulares, el exterior era elipsoidal o circular y, en la entrada, podían tener una rampa o peldaño. En el poblado de "Los Caserones" hubo entre 800 y 1000 casas, de las que hoy solo quedan cuatro y, en Arguineguín hubo unas 400.

Para el profesor José Juan Jiménez: "de la reunión de una serie de viviendas apiñadas en forma laberíntica, surge una entidad constructiva mayor: el poblado; entendido como la suma de los lugares de residencia permanente... de lo cual se deduce que nos hallamos ante un fenómeno urbano en el mundo prehistórico canario..."

Este hecho unido al elevado nivel de sus discursos orales y a su organización social, hacen considerar a los aborígenes grancanarios en un estadio protohistórico, es decir, de pueblos con organización más avanzada que la Neolítica, pueblos conocedores del metal.

Diapositiva nº 7
ARMAS, ELEMENTOS DISTINTIVOS Y ARTES DE PESCA

En este grabado realizado también por Verneau, podemos apreciar, artes de pesca y diversos elementos de armas y distinción de mando, de los aborígenes de Tenerife.

Para pescar se servían de redes, anzuelos o palos, sus redes las fabricaban con juncos y los nadadores se tiraban al agua, para tenderla al banco de peces que apareciese.

Los anzuelos los fabricaban de cuerno de cabra doblado (fig. 8), de hueso afilado (fig. 10),de madera encorvada encajada con una punta de hueso (fig. 9) de una concha (fig. 7), normalmente eran de una sola pieza o de dos muy bien unidas con cuerdas; en ocasiones se paseaban `por el borde del mar con antorchas encendidas de pino muy resinoso, la luz atraía al pescado y la gente los mataba con sus garrotes, otras veces derramaban en los charcos que la mar dejaba cuando se retiraba, leches de euforbia (cardón), que aturdía al pescado y luego los cogían, también recogían lapas, mejillones, cangrejos y erizos de mar.

Entre las armas de los aborígenes canarios, el venablo, en Tenerife y El Hierro se llamaban banot.

En el grabado observamos puntas de lanza groseras en las fig. 1 y 2, las lanzas se llamaban en Fuerteventura tezeres, en Gran Canaria amogadac y en La Palma moca.

Las magas o magados eran a veces simples palos (fig. 3),otras veces estaban provistas de fragmentos de obsidiana o de otras piedras.

El sedal guanche tenía una cierta cantidad de anzuelos. En el extremo de una cuerda había unida una piedra tallada en forma de pera (fig. 11) y taladrada con un agujero por el que pasaba la cuerda.

Como apreciamos tenían instrumentos especializados para pescar y conocían bien ese oficio.

En Tenerife los jefes tenía un bastón de mando, una especie de porra groseramente esculpida (fig. 5).

Un noble llevaba la añepa precediéndoles, pequeño estandarte de junco, colocado en un asta (fig. 6).

Con estos elementos conocemos los distintivos sociales y la habilidad de los aborígenes para explotar sus recursos naturales.

Diapositiva nº 8
VIERA Y CLAVIJO


Viera y Clavijo era natural de Tenerife (Realejo Alto), aunque recibió formación tomista, se inclinó hacia la razón y la crítica, aficionándose a la lectura del P. Feijoo, el haber tenido su residencia en Puerto de la Cruz fue importante para su formación, por el ambiente cosmopolita y cultural que allí se desarrollaba, también el comercio de vinos con países extranjeros hacía que él pudiera conseguir libros que no estaban editados en el país.

Su vida transcurrió entre Las Palmas, La Laguna y Madrid y por diversos motivos laborales y culturales viajó por Europa (Francia, Flandes, Italia, Alemania), recopilando documentos y libros para sus obras.

Su obra monumental fue el "Diccionario de Historia Natural de la islas Canarias", publicado en 1799, donde se registran las distintas especies de plantas, minerales y animales del Archipiélago canario, por lo que tiene un importante lugar en nuestro "Jardín Canario".

La excelente calidad de su obra "Noticias de la historia general de Canarias", recoge datos de la Prehistoria, Conquista y Colonización del Archipiélago, pero su lugar relevante en la historiografía canaria, lo tiene como autor de su primera síntesis histórica, aunque su simpatía por el "espíritu de la Ilustración francesa" le llevara a tratar con cierta benignidad la conquista bethencouriana.

Llevaba consigo el espíritu de la Ilustración, fue poeta, químico, naturalista, escritor, pedagogo, periodista y traductor, para la profesora Yolanda Arencibia es la personalidad más importante de la Ilustración canaria.

Padeció varias denuncias de la Inquisición, sus últimos veinte años transcurrieron en Las Palmas, donde se le había concedido la canonjía del Arcedianato de Fuerteventura, sus restos reposan actualmente en la Catedral de Las Palmas.

Diapositiva nº 9
MANUSCRITOS

Los manuscritos que forman las crónicas, así como las datas (documentos de repartimientos de tierra), documentos parroquiales, capitulaciones, contratos, etc. forman parte de las fuentes escritas de nuestra prehistoria y colonización, se necesita un personal especializado para transcribirlas, ya que están escritas en castellano antiguo, conteniendo palabras en desuso y rasgos y fórmulas difíciles de entender, por ello contamos con la Paleografía, que es una ciencia que nos enseña el conocimiento y transcripción de dichos documentos, por lo que sería importante que en nuestras universidades canarias se fomentara esta ciencia.

En ocasiones nos podemos dar cuenta, a simple vista, de cómo un mismo manuscrito, ha sido usado por dos copistas diferentes, como el que se muestra de la "Matritense", ello da lugar a que el paleógrafo se esmere en averiguar la fiabilidad de la transcripción.

La Paleografía ha recorrido un largo camino para independizarse de otras ciencias como la Diplomática, la Epigrafía, y la Codicología y delimitar con claridad su campo de estudio, "la escritura consignada en los manuscritos", el paleógrafo ha de enjuiciar el grado de fiabilidad de las transcripciones cuando éstas están ya publicadas, deberá conocer latín medieval, sistemas de abreviaturas, etc.

El rápido desarrollo de la técnica, podrá hacer que el campo de esta ciencia se vea de nuevo invadido, ya que los infrarrojos, ultravioletas, informática, etc., son elementos de las Ciencias Naturales y Físico-Químicas, que colaboran con el estudio del objetivo del paleógrafo, con lo cual se producirá una necesaria interdisciplinareidad.

Diapositiva nº 10
FRAGMENTOS DE COBRE


En El Bebedero, un yacimiento arqueológico de Lanzarote, se documenta la presencia en el mismo, de diferentes elementos de metal, como los expuestos; estos elementos son de cobre, bronce y hierro, los presentados que son de cobre, lo forman un fragmento de aguja o pasador de broche y una anilla, otros elementos encontrados han sido grandes contenedores, (ánforas) y un elemento decorativo (abalorio de vidrio).

Estos elementos documentan la presencia romana en nuestras islas, debido a que la procedencia de los mismos está situada en un contexto arqueológico aborigen bien definido y situados en una cronología, entre los siglos I a.C. y III d. C.
Tras los resultados de la analítica de la cerámica, ésta se hace proceder de Italia, N. de Africa (Túnez) y Bética.

Para los profesores Atoche, Paz, Ramírez y Ortiz, estos materiales se relacionan con viajes a las Islas, realizados por romanos o "gentes romanizadas", que pudieron ser esporádicos. El interés por recalar en las Islas pudo ser para abastecimiento de las naves o para realizar intercambios con los aborígenes, o tal vez atraídos por la pesca de túnidos abundantes en las Islas, ya que factorías de salazón y púrpura las habían en la costa africana, en mejores condiciones de acceso.

Será muy importante averiguar, la influencia que estas visitas hubieran podido tener para los aborígenes canarios.

Diapositiva nº 11
NUESTRO PATRIMONIO


Cuando hablamos de nuestro patrimonio, con referencia a los periodos de la prehistoria y colonizaciones aborígenes canarias, casi siempre hacemos referencia al cuidado y protección que nos merecen las fuentes plásticas, escritas y arqueológicas, pero nos solemos olvidar de las fuentes orales y de uno de sus principales testigos, el pastor y sus cabras.

La estampa del pastor con sus cabras, estuvo ligada al paisaje isleño en la prehistoria de las Islas y lo sigue estando, pero cada vez menos; por un lado el cuidado que nos merece el ambiente ecológico y por otro el que nos merecen los yacimientos arqueológicos, hace que se restrinja cada vez más el área de pastoreo, haciendo que tales medidas tiendan a hacerlo desaparecer y con él una importante fuente oral de nuestra prehistoria, ya que de ellos/as se han nutrido no pocas investigaciones de nuestras islas y han servido de guía para la búsqueda de lugares de interés arqueológico, se conserva en ese oficio muchas palabras, costumbres y "hechos" de los aborígenes canarios.

Consideramos que se podrían buscar alternativas, que nos permitieran deducir que también el, pastor forma parte de nuestro patrimonio histórico.

Diapositiva nº12
LAS COLUMNAS DE HERCULES


Para el mundo clásico, las Columnas de Hércules, no eran dos columnas reales, sino dos puntos montañosos a cada lado del estrecho de Gibraltar, Calpe y Abyla, la roca de Gibraltar y el punto montañoso de al-Mina, donde se levanta hoy la ciudad de Ceuta, sobre las ruinas de la Abyla fenicia.

Consideramos que no ha pasado tanto tiempo, desde que los "antiguos" y los "medievales" sentían miedo al pasar estas columnas, (por lo que pudiera haber más allá) y el año 1984 en que se tomó esta foto desde el transbordador Challenger, que nos permite observar con claridad "aquellas temerarias columnas", podemos observar el Mediterráneo y "tras" el estrecho, el Atlántico, en cuyo océano nos insertamos, con nuestras Islas y su Historia.

El avance tecnológico tan vertiginoso, nos ha permitido dejar atrás los mitos y las leyendas, sobre este enclave geográfico, permitiendo que nuestra didáctica se facilite con medios técnicos, pero este saber que aprendemos, nos ha de servir para reflexionar sobre nuestra Tierra tan tecnificada pero tan diversa y sobre la existencia de pueblos, que al igual que los "aborígenes canarios" permanecen hoy en su prehistoria y que consideramos, tienen derecho a "no ser molestados".

Diapositiva nº 13
GORO


Según el profesor C.M. de Guzmán, fue una de las construcciones típicas de Gran Canaria y que han sido localizadas al parecer, en otras islas occidentales (Tenerife, El Hierro y La Palma), fueron estudiadas en el siglo pasado por Verneau, en 1891.

Grau Bassas hace referencias a estas construcciones en el Barranco de La Aldea, con tamaños entre 10 y 12 m. y en cantidades importantes, existían también en Mogán, Arteara y Tirajana.

Su función, aún hoy es desconocida, para Grau Bassas tenían relación con prácticas mortuorias. Verneau en cambio pensaba que se relacionaba más con viviendas.

Según Verneau "eran recintos de piedra seca, ajustadas de forma extraordinaria, sus formas eran regulares, los muros no eran muy elevados y no tenían techo.

En la Aldea de San Nicolás un buen número de estos goros, formaban un poblado al fondo del barranco. Otras en la punta de Mogán , cerca de sepulturas, en Arteara por encima de millares de túmulos que forman una verdadera necrópolis y más abajo en el fondo del barranco, cerca de Maspalomas.

En medio de los goros se encuentran dos que deben tener un destino muy especial. El más pequeño forma un rectángulo de 8 m. por 10 m. En dos de sus frentes existía una media luna de gran regularidad. Una entrada limitada por dos muros pequeños da acceso al interior.

El más grande, que aquí se presenta, se compone de un amplio rectángulo de 24 m. de largo por 16 m. de ancho. En los dos ángulos opuestos a la entrada se ven dos salas de 7 y 10 m. que se comunican con el recinto principal, por todos los lados del amplio recinto rectangular, se encuentran todavía grandes losas empotradas en el muro y formando asientos, por lo que para Verneau pudo ser un lugar de culto.

Consideramos de gran valor, los dibujos o grabados realizados por investigadores o personas interesadas en el conocimiento del pasado aborigen canario, ya que muchas de estas edificaciones han desaparecido o están muy deterioradas, con lo que su testimonio presencial en el que se une "lo escrito" con "lo artístico", nos resulta muy valioso para conocer elementos de la cultura de los pueblos prehistóricos aborígenes canarios.

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